viernes, 26 de noviembre de 2010

Las cosas pares...

... después me voy fijando mas en los detalles


los ojos y los labios y las cosas pares


si algo me despista vuelvo a comenzar ...


Las cosas pares - Mecano






Cuando uno está creciendo, nadie le avisa o informa que puede cruzarse con personas que no son tan normales como uno (eso asumiendo que uno es normal, o los parámetros de normalidad que uno pueda tener).

Luego de mi última relación (que ya habrá momento de comentarla), me costó trabajo poder rearmarme e intentar conocer a alguien con quien compartir buenos momentos, no solamente buenos polvos.

Un chico gay soltero en Lima, ¿cuáles son las opciones que puede tener para conocer a alguien?

Tenemos las discotecas, que en la resaca del día siguiente te preguntas... Era el efecto de las luces o realmente se veía bien?. Tenemos los saunas, que al menos tienes la certeza que está bañadita la persona. No pienso contar dentro de esta lista las salas de video, porque me parecen poco higiénicas física y mentalmente. Tienes por último las comunidades virtuales (chats, facebook y demás artilugios que la modernidad nos ha brindado), en las cuales das rienda suelta a tu imaginación y tienes dos opciones o eres totalmente honesto y eres choteado el 99.9% de los casos o creas personajes alternativos que tienen un poco de ti y otro tanto de quien te gustaría ser.

Una de los chicos que en estos 3 años de soltería conocí fue un caso bastante particular, de esos casos que jamás nadie te prepara para conocer. Joven, guapo, inteligente, estudiante de medicina (casi el sueño de cualquier madre judía norteamericana para su hij@ solter@), adicionémosle a esto pianista clásico, divertido. Luego de 2 semanas de chatear constantemente y poniendo pruebas. Es muy importante esto de poner a prueba lo que te dicen, para ver si han mentido, "me gustó mucho la película Shine (Geoffrey Rush en una genial interpretación del pianista David Helfgot), y a ti?", o por ejemplo hablar de un excema que te ha salido en las manos y que un médico te ha dado tal o cual diagnóstico, a ver que opina". Ya estás listo, mal que bien estás dispuesto y quedas en ir a ver algo al cine. Prefieres algo de suspenso, porque algo romántico podría ser malinterpretado y no es la voz ir a ver una bélica o alguna de bruce willis. Tampoco te vas a lanzar a ver un rollón tipo la biografía de Sylvia Plath o "Mente brillante". Ya cuando lo vez frente a frente dices, vaya elegí bien. Es bueno ver a alguien frente a frente sin tener que agacharte o bajar una grada para esto. Javier, no diré su verdadero nombre (o es que no me acuerdo ¿?), se alegró mucho al verme y muy contentos nos fuimos a hacer la cola de las entradas. Luego de comprarlas, viene la consabida canchita en balde y tu bidón de gaseosa para compartir. "Javier, ten las entradas, yo voy a comprar las provisiones". Te pasas unos quince minutos viendo como compran y de paso ves las interacciones de hombres y mujeres cavernícolas que se pelean por comprar rápido y embutirse los kilos de grasa. Javier estaba con la mirada un poco ida, pero bueno era día de estrenos y había demasiada gente. Vamos, le dije.
Me siguió medio aturdido y me dije "bueno, nadie es perfecto, es medio fronterizo". Cuando le pedí las entradas, me miró más extrañado y me dijo que no tenía idea de qué entradas le estaba hablando. Se estaba tornando todo como un capítulo de la dimensión desconocida. Javi, ya le había tomado afecto, se puso muy nervioso y me dijo lo que ha sido una de las salidas más extrañas que alguien me ha dado. Davidoff, me dijo, has conocido a mi otro yo, no quería ocultártelo, tengo personalidad escindida. A ... la ... mierda.... O sea, el pendejo del otro yo del niño este se había tirado las entradas y las había metido dios sabe dónde y éste de acá me dice que lo siente...
En ocasiones similares creo que cualquiera hubiera salido corriendo, pero, la gente que me conoce, sabe que soy una especie de entomólogo, antropólogo o algún -ólogo dedicado a evaluar casos extraños.
Me armé de valor y le dije, bueno ya está no te preocupes, te dejo en tu casa y lo dejamos para otra vez. ¿Qué opinas de mañana? Ven a mi casa y vemos algo en la tele.
Al día siguiente se apareció quince minutos antes de la hora convenida y con una bolsita con las letras celestes de Essalud. Eran sus diagnósticos y medicamentos, los había traido para que le creyese. Está bien, al menos no estoy conociendo a un mentiroso, me dije, sino a un sicótico.
Estábamos viendo una película y bueno, la carne es débil, comenzó el magreo.
Hasta mis vecinos debieron de haber escuchado un grito de asombro.
Bueno Davidoff, hay algo más que debí contarte, me dijo, tuve una caida a los 15 años y sufrí una torción testicular y me tuvieron que extirpar uno de mis testículos.
Lo que se demoró en poner la ropa fue el máximo tiempo que permití que Javi se quedara en casa, no había forma... De lo que una persona normal tiene 1, el tenía 2; y de lo que una persona normal tiene 2, tenía 1. Demasiada disparidad para mi gusto.

jueves, 25 de noviembre de 2010

Que agotador es salir a una cita a bailar...

Ese modo de andar
ese look cha cha cha
casi casi vulgar
y esas cejas...
Nena - Miguel Bosé

Hace casi 3 años que estoy sin pareja estable... digo pareja estable porque las ocasionales nunca faltan... Con esto no quiero decir que confirmo lo que siempre dicen.. "Ah si es gay es promiscuo". En mi trabajo conozco a varios "heteros" que son más promiscuos que uno.

Bueno el caso es que luego de torear la situación, acepté ir a bailar con alguien... Ya era nuestra tercera cita y bacán, la cita ya estaba totalmente planificada. Primero al teatro, luego a comer y tomar unos primeros traguitos y ya empilados ir a bailar. Todo estaba cuadrado para que el final de la cita fuera un hotel.



Lugar de encuentro, el Banco de la Nación de Javier Prado (el cine Orrantia está lleno de evangélicos ahora). Hora del encuentro 7:00 pm.



7:30 pm., sigo esperando y nada, llamo al teléfono, éste me da con la casilla de voz. Este es el primer momento de crisis de la noche, uno comienza a pensar en mil y un cosas. Me dejó plantado, conoció a alguien en el camino y le gustó más que yo,lo cogieron unos ladrones en el camino, fue abducido por unos marcianos, etc. Comienzas a hacerte una y mil teorías acerca del porqué te han dejado esperando media hora. En eso un carro levanta las luces, sabes que no es él, pero no dejas de lado la coquetería y sonríes. El carro se cuadra a unos metros de distancia tuya y sigues pensando que era por ti. Estaba por dar un paso para curiosear y alguien más se sube a ese carro.



7:50 Vuelvo a llamar al celular y dejo un mensaje en la casilla de voz y me voy caminando ya para irme a casa, y lo veo que viene caminando todo apurado con cara de mierda. Había sido víctima de una asalto, no tenía celular ya y por el nerviosismo del momento había olvidado el lugar de nuestro encuentro.



8:15 Luego de las explicaciones, las molestias, frustraciones, insultar a la maldita inseguridad de nuestra querida ciudad, nos percatamos que la hora del teatro ya había pasado. Era una mala señal, algo que nos decía ya no continuen con la cita, pero uno como es terco, decide continuar. Primer plan cancelado.



8:45 Comienzas a barajar las diferentes opciones que te da Lima para poder divertirte. Tienes por un lado las discos, a las que no puedes ir temprano porque no tiene mucho sentido, luego tienes los bares gays (¿existe alguno decente?). Empiezas a caminar y a decidir qué hacer, de paso que es la oportunidad perfecta para conocer más a tu prospecto de algo más.



9:30 Luego de darte cuenta que han caminado por 45 minutos y aún no deciden dónde ir (y los temas de conversación se van agotando), no te queda de otra que tomar la sitúación en tus propias manos, vamos a este bar. No es que te guste ser dominante o controlador, pero ya te cansaste de caminar. Pides la carta, y decides qué es lo que ambos van a tomar, sino serían otros tantos minutos de dudas.



11:00 Siguen los tragos viniendo, y ya te sientes más alpinchista de lo que ocurrió temprano y comienzas a sentirte menos tenso al respecto. Es hora de ir a bailar.



11:15 Comienza la faena titánica, entras a la discoteca y te toman de la mano. ¿Perdón? Insisto, hace 3 años que uno está solo y que de un momento a otro te tomen de la mano, te toma de sorpresa, comienzas a sudar y a sentir nervios.

Cuando sales con tus amigos no sientes esa presión. Y si pescas a alguien en medio de la noche, pues no hay tanto romance al respecto y si tomas o te toman de la mano es para ir a un oscurito o por ahi...

Uno, como viejo cazador está acostumbrado a llegar y empezar a analizar el terreno, ver quiénes están alrededor, quién mira a quién y empezar a ver probabilidades mientras te sazonas con generosas raciones de alcohol. Vas perdiendo inhibiciones y se hacen todas las movidas clásicas, miradas, sonrisas, bailes cercanos, roces "casuales" hasta que o bien ganas o bien rebotas hacia el siguiente "coto de caza".

Pero ahora, estás desde el inicio con alguien, que te toma de la mano, sientes que las miradas de los demás se centran en ustedes y en las manos tomadas, empiezas a sudar frío y controlar tus usuales miradas de ave cetrera.

Pides la primera jarra de cerveza y la tomas como si fuera agua ante la mirada reprobatoria de tu cita, como aduciendo que eres un alcohólico. Pides una segunda jarra y ahora, encima tienes que controlarte de no beber como estás acostumbrado.

3:00 Comienza el show de la noche y haces un comentario al respecto de lo aburrido que es el show, como respuesta recibes, "claro como tu sales y yo no...". Empiezas a preguntarte qué es lo correcto decir, te cuestionas mil y un cosas. Viene la tercera jarra de cerveza y es inevitable cruzar tu mirada con la de otra persona de la discoteca... ¿Por qué lo miraste?, me parece una falta de respeto total que salgas conmigo y mires a otra persona, para eso mejor sal solo. Salir solo, claro esa es otra opción...

6:00 Vas en camino a casa, solo, sin teatro, sin cena, medio alcoholizado y sin sexo. Te preguntas si es que no quieres dejar la soltería o es que ya perdiste la práctica en las citas...
Dentro de todo el chico te gusta, es divertido, inteligente. Vamos a ver cómo van las siguientes salidas, si las hay...